Esperan comerciantes del norte del estado caída estrepitosa en las ventas durante la cuesta de enero
MEMORANDUM 2.-
Acaso no le falta razón a los comerciantes del norte del estado, cuando aseguran que el inicio de 2026 se perfila como un reto financiero para el sector comercial, en donde tras el frenesí de las fiestas decembrinas se registra una caída estrepitosa en las ventas, fenómeno conocido como "Cuesta de Enero". Y es que, para los comerciantes de la región, el arranque de año no es solo un cambio de calendario, sino una lucha por mantener a flote sus negocios ante la disminución del flujo de efectivo. Ricardo Herrera, comerciante en Coatzintla, afirmó que refrescos y botanas ya subieron de precio en estos primeros días del año, lo cual les obliga también a aumentar los costos al público. "Sí, es bastante la disminución. Vienen todos los pagos, entonces la gente se queda gastada. El poco aguinaldo que dan se va en gastos y deudas que uno tiene que cubrir", refirió. Dijo que esta tendencia cíclica es ya una realidad aceptada, pero no por ello menos difícil de sortear para quienes dependen del consumo diario. Es mejor ahorrar que solo gastar. Por su parte, Miguel García, vendedor en papelería, destacó que diciembre fue un buen mes para ventas y eso les permitirá sortear las dificultades de enero. "No es lo mismo que en diciembre; en enero siempre, por lo que usted guste, hay menos movimiento, ya sabemos que cada año es así", sostuvo. Ante este escenario, la población ha comenzado a implementar medidas de austeridad, por lo que se prioriza el consumo de productos básicos y temas de salud, dejando de lado cualquier gasto superfluo para hacer frente al encarecimiento de la canasta básica. "Tratamos de no hacer tantos gastos innecesarios; nos enfocamos en lo básico: alimentación y medicina. Las medicinas están carísimas, todo lo de la comida igual. La medida es no gastar en algo que no necesitamos", aseguró Cruz Garrochotegui, habitante de Coatzintla. Expertos en finanzas advirtieron que la planificación es clave y recomiendan que, dentro de los propósitos de año nuevo, la creación de un fondo de ahorro para imprevistos sea prioridad para evitar que “la cuesta" se extienda durante todo el primer trimestre del año. Así las cosas.