El encuentro inició con el equipo visitante, el Barça, triangulando muy bien sus pases, con continuos movimientos al espacio, abriendo el juego por las bandas, sobre todo por la de su crack Lamine Yamal, y presionando la salida de la pelota del equipo dirigido por el Cholo Simeone, que salió nervioso, errático y sin frescura.
Luego de las expresiones misóginas en contra de la arbitra y en el con texto del Mundial 2026, el Consejo señaló que “no pueden entenderse como parte de la pasión del juego ni como una reacción legítima ante una decisión arbitral”, sino que se trata de expresiones que “reproducen estereotipos de género, deslegitiman la autoridad de las mujeres en espacios tradicionalmente masculinizados y constituyen formas de violencia simbólica inadmisibles en el deporte profesional y en cualquier espacio público”.