Diputados de la 4T aprueban reforma a Derechos de Autor para proteger a artistas frente a IA; oposición se abstiene; hay vacíos, contradicciones y riesgos evidentes
MEMORANDUM 3.-
Pese a que oposición prefirió abstenerse de votar, en la Cámara de Diputados se aprobó las reformas a los Derechos de Autor de las personas trabajadoras, artistas, intérpretes o ejecutantes, la cual busca proteger a los artistas por su uso no autorizado mediante sistemas de inteligencia artificial y la consecuente salvaguarda de sus derechos laborales. La reforma propuesta por la presidenta Claudia Sheinbaum que modifica las leyes federales del Trabajo y del Derecho de Autor, fue aprobado en lo particular por 368 votos en favor, de Morena y sus aliados, a los cuales se sumó MC, y 104 en abstención, de PAN y PRI, en el marco de un debate donde el bloque opositor advirtió que la propuesta de regulación es ambigua e insuficiente, y puede afectar al sector artístico que busca beneficiar. Tras la aprobación de la reforma en lo general –con los votos del bloque de mayoría, y la abstención de PAN, PRI y MC--, se discutió y avaló una reserva expuesta por el coordinador del grupo parlamentario de Morena, Ricardo Monreal Ávila, a siete artículos de las dos normas modificadas. Luego de destacar que los cambios se diseñaron tras reuniones de la Consejería Jurídica de la Presidencia y de él mismo con diversos sectores artísticos involucrados en el tema, el también presidente de la Junta de Coordinación Política explicó el alcance de las modificaciones a tres artículos de la Ley Federal del Trabajo. Según Monreal, en los artículos 304 y 305 de dicha norma se buscó actualizar el ámbito de su aplicación, conforme a las condiciones actuales de la tecnología, para evitar duplicidades con la Ley Federal de Derechos de Autor, y se sustituye “un esquema prohibitivo por uno basado en la regulación”. Esto es, indicó, para que en los contratos se definan las condiciones y remuneraciones a los artistas, cuando se utilicen voces o imágenes a través de la IA y otras tecnologías. También, en el artículo 994 se eliminan las sanciones administrativas mencionadas en el artículo 305 Bis, para que los conflictos se trasladen al ámbito jurisdiccional laboral, “evitando duplicidades con la Ley Federal del Derecho de Autor”. Por lo que se refiere a los cambios a esta segunda norma, en el caso del artículo 87, la intención es “ampliar la protección de la imagen para incluir la voz y los resultados generados mediante IA, delimitando su uso al consentimiento expreso y a los fines pactados”. Además, en el 118, se sustituyó el concepto de “imitación” por “suplantación”, la cual consiste en la “generación de simulaciones o clones mediante IA que sustituyan la prestación profesional o induzcan a error, delimitando al mismo tiempo los supuestos permitidos. Asimismo, los cambios en los artículos 121 y 231 prevén que “cualquier transformación, modificación o suplantación de la voz o imagen mediante IA requerirá acuerdo previo y por escrito entre las partes”, y ampliar el alcance de las infracciones, para evitar vacíos normativos. Luego de destacar que la IA “ha rebasado ya cualquier ámbito en el que nos desarrollamos y día con día cobra más importancia en su uso”, Monreal admitió que, para hacer estos cambios a las dos leyes federales, primero se tendría que haber reformado el artículo 73 constitucional para darle facultades al Congreso de legislar en materia de IA, como se lo planteó la bancada del PAN. No obstante, indicó “no perder las esperanzas” de que ese paso en el proceso legislativo se cumpla “pronto”. Con la reserva también se realizaron dos cambios a la iniciativa presidencial. En el artículo 87 de la Ley Federal de Derechos de Autor se planteaba que los derechos de autores y actores de doblaje “subsistirán durante la vida de la persona”, además de los 50 años que ya prevé la redacción vigente. Empero, la redacción nueva definió que los derechos “permanecerán vigentes de conformidad con lo previsto en el artículo 122 de esta ley”, esto es 75 años contados desde su primera fijación, interpretación o ejecución y transmisión. Asimismo, en el artículo 118, en el dictamen se planteaba que las regalías se otorgaran a compositores e intérpretes conforme “a los acuerdos previamente establecidos”, lo cual dejaba en indefensión a los autores y cantantes frente a las disqueras. En cambio, con la reserva se precisó que las regalías se pagarán “de conformidad a los acuerdos entre las partes”. En sentido contrario, la priista Laura Ruiz adelantó que su grupo parlamentario votaría en contra del dictamen, por considerar que, aunque las modificaciones legales propuestas “en el papel suenan bien, al revisar el contenido se encuentra un entramado legal confuso, con vacíos, contradicciones y riesgos evidentes”. Tras subrayar que los tricolores no están en contra de mejorar las condiciones laborales de actores, músicos y otros gremios de intérpretes, la legisladora recalcó: “no aprobaremos una reforma mal diseñada, ambigua y potencialmente dañina”. Según la legisladora del PRI, la reforma “no brinda certeza”, pues se establecen nuevas obligaciones y derechos, pero “sin definir con claridad los alcances, los mecanismos de cumplimiento ni tampoco las responsabilidades de cada una de las partes”, lo que puede dar pie a “litigios, incertidumbre y parálisis”. Por su parte, Germán Martínez Cázares (PAN) consideró que legislar sobre temas de IA puede ser “complejo, delicado y hasta inútil”, debido al poder de la “tecnología supranacional”, las posibles afectaciones a la libertad de expresión, y la falta de herramientas tecnológicas en el país para regular dicho fenómeno