Poder Legislativo de Veracruz ha pasado de estar controlado por el PRI y PAN, y ahora por MoReNa; así es la democracia
MEMORANDUM 1.- Como parte del juego democrático de Veracruz, lo que no debería sorprender a nadie, el Congreso del Estado ha registrado una transformación política en las últimas dos décadas, al pasar de una hegemonía encabezada por el PRI a un dominio legislativo de Morena y sus aliados. Y es que, durante las legislaturas LIX, LX y LXII, el priismo controló la mayoría de las curules y los órganos de gobierno interno, mientras que el PAN llegó a disputar el control parlamentario en la LXIV Legislatura. Sin embargo, a partir de 2018 Morena consolidó un crecimiento acelerado que lo llevó a convertirse en la principal fuerza política del Congreso local. Actualmente, en la LXVII Legislatura, Morena cuenta con 30 diputados y, junto con PVEM y PT, suma 41 de las 50 curules, con mayoría calificada suficiente para aprobar reformas constitucionales sin depender de la oposición. La reconfiguración legislativa también evidenció el debilitamiento de los partidos tradicionales y la aparición de nuevas formas de organización parlamentaria, incluidos grupos mixtos y alianzas temporales. El PRI, que llegó a tener 20 diputados en 2004, quedó reducido a un solo legislador plurinominal tras la renuncia de Héctor Yunes Landa, situación que colocó al partido al borde de la desaparición política en el Congreso local. A la par, el PRD perdió su registro estatal y desapareció del recinto legislativo luego de que sus diputadas migraran a Morena. En legislaturas recientes también surgieron bloques mixtos como “Del Lado Correcto de la Historia” y alianzas entre PRI-PVEM o MC-PRD, reflejando un Congreso cada vez más fragmentado en la oposición y concentrado en torno al bloque oficialista. De este modo, la LIX Legislatura (2000-2004) marcó el inicio del pluralismo. El Congreso de Veracruz arrancó el siglo XXI bajo predominio priista, aunque con señales de competencia electoral inéditas para la época. La LIX Legislatura se integró con 45 diputados: 27 del PRI, 11 del PAN, cuatro del PRD y representaciones unitarias del PT, PVEM y PCD. Aún con mayoría simple, el PRI comenzó a enfrentar un escenario distinto al de décadas anteriores. El PAN crecía en zonas urbanas y el PRD mantenía presencia regional en municipios estratégicos. Era el comienzo de un sistema multipartidista que, con el paso de los años, terminaría fragmentándose nuevamente alrededor de Morena. En la LX Legislatura (2004-2007) hubo un equilibrio PRI-PAN. La LX Legislatura representó uno de los momentos de mayor competencia bipartidista en Veracruz. PRI y PAN quedaron empatados con 21 curules cada uno, mientras el PRD obtuvo seis espacios y partidos menores conservaron presencia marginal. El Congreso se convirtió entonces en un espacio de negociación. La Mesa Directiva rotaba entre fuerzas políticas y los acuerdos parlamentarios exigían consensos permanentes. La LXI y LXII Legislaturas (2007-2013) fueron las del retorno de las mayorías priistas. Tras el periodo de competencia cerrada, el PRI recuperó terreno electoral. En la LXI Legislatura, la coalición encabezada por el tricolor alcanzó 30 curules, mientras que en la LXII consolidó 29 diputados propios, suficientes para controlar con estabilidad los órganos de gobierno interno. Durante esos años, el Congreso operó alineado con el Ejecutivo estatal. El PRI mantenía el control territorial de buena parte del estado y el PAN no logró sostener el crecimiento que había mostrado a principios de la década. La LXIII Legislatura (2013-2016) funcionó bajo la influencia política del gobierno de Javier Duarte de Ochoa. PRI y PVEM dominaron los distritos de mayoría relativa y sostuvieron el control legislativo. Aunque Morena aún no aparecía como fuerza determinante, comenzaban a registrarse fracturas internas dentro del priismo y un desgaste creciente derivado de las crisis de seguridad, deuda pública y corrupción que marcaron el sexenio duartista. La LXIV Legislatura (2016-2018) marcó el primer quiebre del PRI en Veracruz. Por primera vez perdió la mayoría absoluta frente a la alianza PAN-PRD, que controló la Junta de Coordinación Política y la Mesa Directiva con Sergio Hernández en la presidencia. El Congreso reflejó la transición política derivada de la llegada de Miguel Ángel Yunes Linares al Gobierno estatal. Morena comenzó también a construir una bancada propia. En este periodo surgieron los primeros casos notorios de transfuguismo parlamentario. Eva Cadena y Miriam Judith González Sheridan terminaron separándose de Morena y declarándose independientes tras conflictos internos y controversias públicas. En la LXV Legislatura (2018-2021) con el ascenso de Morena y la llegada de Cuitláhuac García Jiménez a la gubernatura, este partido se convirtió en la principal fuerza del Congreso local. La LXV Legislatura arrancó con 26 diputados morenistas y siete grupos parlamentarios distintos. Desde ese momento comenzó una reorganización política que desplazó al PRI y redujo la influencia del PAN. Las reformas impulsadas durante este periodo estuvieron relacionadas con desaparición de personas, reestructuración administrativa y ajustes institucionales alineados con el nuevo gobierno estatal. La LXVI Legislatura (2021-2024) profundizó la hegemonía de Morena. El partido inició con 29 diputados, frente a nueve del PAN, cuatro del PT, cuatro del PVEM y apenas dos del PRI. Fue también la legislatura donde se aceleró el colapso de la oposición. El 8 de noviembre de 2021, las diputadas Perla Efemia Romero Rodríguez y Lidia Irma Mezhua Campos abandonaron el PRD y se sumaron a Morena, dejando al partido sin representación legislativa. La crisis alcanzó después al PRI. En diciembre de 2023, Anilú Ingram Vallines anunció su salida del partido. Semanas después, la legisladora se incorporó al PVEM. La salida provocó la desaparición formal de la bancada priista en el Congreso local, al no conservar el mínimo de integrantes requerido por la Ley Orgánica del Poder Legislativo y actualmente ella funge como delegada estatal del INFONAVIT. La LXVII Legislatura (2024-2027) consolidó el dominio de Morena y sus aliados. La distribución quedó conformada por 30 diputados de Morena, seis del PVEM, cinco del PT, cinco del PAN y dos para PRI y Movimiento Ciudadano respectivamente. Después de Tanya Carola Viveros, actualmente Naomi Edith Gómez Santos asumió la presidencia de la Mesa Directiva y Esteban Bautista Hernández quedó al frente de la Junta de Coordinación Política. La oposición quedó reducida a nueve legisladores frente a 41 integrantes del bloque oficialista. El Congreso veracruzano pasó así de un sistema competitivo entre PRI y PAN a una estructura dominada casi en su totalidad por Morena.