La escuela es aprendizaje, pero también es vínculo, rutina, comunidad, cuidado y prevención, sin embargo, pasa con facilidad a segundo plano y la SEP lo demostró
MEMORANDUM 1.- Especialistas de la Universidad Iberoamericana (Ibero) advierten que aunque la propuesta de recorte del Ciclo Escolar por el Mundial de Futbol y el calor, fue desechada, develó que la educación, fácilmente puede quedar en segundo plano ante la realización de eventos deportivos internacionales y que a las autoridades poco les importa que los cuidados sigan recayendo sobre todo en las mujeres y que se exponga a infantes y adolescentes a más horas ante pantallas en sus hogares. En una mesa de análisis, debatieron sobre algunas menciones hechas por Mario Delgado, titular de la Secretaría de Educación Pública (SEP), respecto a que las escuelas no son guarderías y a que en el último mes del año escolar no se hace nada, así como hubo mucho tiempo como para planear este año lectivo, luego de saber que México sería una de las tres sedes de la Copa FIFA. La doctora Sandra Montes de Oca, directora del Departamento de Psicología Ibero, indicó que “la escuela es aprendizaje, pero también es vínculo, rutina, comunidad, cuidado y prevención. La escuela no es una guardería, pero sí es una red de protección emocional” y comentó que no era correcto cortar de tajo un año escolar, semanas antes de lo que marca el calendario. La doctora Cristina Perales, directora del Centro de Investigaciones Interdisciplinarias para el Desarrollo de la Educación de Casa de estudios indicó que lo que demostró esta situación “es un profundo desconocimiento de las situaciones reales que suceden en las escuelas y de lo que sucede en las familias” y remarcó que no se debe olvidar que “las escuelas son un espacio estable no solo para las infancias y para las juventudes, sino para todas las estructuras sociales en nuestro país.” La propuesta también “nos dejó ver cómo las escuelas y la educación en el país deja de ser una prioridad en lo práctico. Retóricamente se establece que la educación es una prioridad nacional. “Sin embargo, indicó que ante coyunturas la priorización de los procesos educativos y de aprendizaje quedan opacados por otras actividades, en este caso deportivas, y cuestionó esa “idea de que el último mes no se hace nada” en las aulas. La doctora Laura Pedraza, coordinadora de Vinculación e Incidencia vinculación del Centro de Estudios Críticos de Género y Feminismo de la Ibero, exteriorizó que esta situación “puso sobre la mesa nuevamente la importancia de contar con un sistema nacional de cuidados sólido, articulado y que tenga capacidad de responder también a situaciones extraordinarias o emergentes como el caso en específico.” La experta añadió que justamente” ese tipo de anuncios muestran que el cuidado sigue resolviéndose principalmente de manera privada por parte de las familias” y añadió que un sistema nacional de cuidados, tiene que reconocer que éste “no es únicamente un asunto individual ni un problema exclusivo sólo de madres y padres de familia, sino que el cuidado es una necesidad social que sostiene la vida cotidiana y por lo tanto debe asumirse de manera corresponsable entre las familias, el Estado, la comunidad, el mercado y las empresas.”. Cuando ocurre una situación excepcional, como lo fue la propuesta de modificar el calendario escolar, “pareciera que automáticamente se espera que las familias y particularmente las mujeres resuelvan todo por sí mismas, reorganizando horarios, pidiendo permisos, faltar al trabajo si es posible, incluso poner en riesgo su entrada económica por parte de un trabajo remunerado y asumir costos adicionales o absorber también la carga mental y emocional de esas tareas de cuidado. Eso pone en evidencia la ausencia de una política pública integral de cuidados, porque más allá de que la SEP haya dado marcha atrás, la conversación empieza a poner sobre la mesa preguntas estructurales.” La doctora Cimenna Chao Rebolledo, directora de Planeación Estratégica e Innovación a la institución alertó sobre “las inercias que pueden generar este tipo de decisiones apresuradas” y derivadas de la “improvisación” que empujen a los infantes y adolescentes, como ya sucedió en pandemia a que las “niñeras digitales”, es decir las pantallas de dispositivos electrónicos se encarguen de entretener a los infantes. “Se presupone que se pueden mantener entretenidos y contenidos en estos medios digitales. Y este es un profundo error, es decir, el consumo sin criterio, sin planeación y sobre todo sin regulación de contenidos y tiempos de estos medios, puede generar, no solamente una erosión de capacidades cognitivas.” Actualmente “el exceso de uso de pantallas se está transformando en una erosión de la capacidad de atención y de concentración derivado a la corta duración y derivado también del consumo sin control de estos contenidos.” Más tiempo en pantallas puede traducirse en mayor riesgo al cyberbullying, al grooming y al sexting, que llevan finalmente a otro tipo de situaciones o coerciones que ponen en riesgo severo a nuestros jóvenes y menores de edad.