Destapan red de explotación laboral en San Quintín, trabajan en condiciones inhumanas, con horarios extremos y sin prestaciones
MEMORANDUM 3.- En la región de San Quintín la mayoría de los ranchos contratan a los jornaleros a destajo, bajo el esquema “saliendo y pagando”, sin prestaciones ni seguridad social, revela Venustiano Hernández, uno de los líderes del movimiento laboral de la región, durante el cual empleados protestaron en 2015 por las pésimas condiciones de trabajo en el sur de Baja California. Ese ahora es un grave problema en San Quintín, pues los rancheros –no las empresas agroindustriales, que están vigiladas– son los que emplean a jornaleros en dicha modalidad y no se hacen responsables de ningún aspecto, expresa Fermín Salazar, uno de los cinco voceros de la Alianza de Organizaciones para la Justicia Social, que surgió de ese movimiento. Jornaleros llegan en la madrugada a los ranchos y comienzan a recolectar productos agrícolas a destajo hasta que terminan sus labores, sin prestaciones ni seguridad social, en un esquema totalmente ilegal. Fermín Salazar, maestro de origen mixteco, fue uno de los cinco voceros de los jornaleros en las protestas del 17 de marzo de 2015, y participó en las reuniones con representantes de los gobiernos de México y de Baja California. El movimiento reunió a más de 70 mil jornaleros de San Quintín para exigir pagos justos, y jornadas de trabajo dignas. Relató que la movilización empezó por los bajos salarios, pero se incluyeron otras exigencias. “Tuve en mis manos un expediente de 132 denuncias de trabajadoras por hostigamiento y acoso laboral y sexual”, recordó Fermín, quien apuntó que se señalaba a los mayordomos de cuadrilla y supervisores. Expuso que “bajó ese índice y escuchamos pocas denuncias”. Acotó que la protesta “empezó por la defensa de los derechos laborales: aguinaldo, días festivos, horas extras, capacitación, fines de semana, afiliación al Instituto Mexicano del Seguro Social pues se ganaba muy poco dinero. Se ha mejorado el traslado de jornaleros, pues ya no se hace en carros de redilas sino en autobuses. “Los mismos patrones se dieron cuenta y platicamos con ellos para ajustarnos a las leyes”, señaló. “La Alianza de Organizaciones para la Justicia Social sigue viva, pero no con la fuerza ni capacidad de convocatoria, pues nos dividimos en dos partes y aunque se consiguió el registro del Sindicato Independiente Democrático de Jornaleros Agrícolas, nos equivocamos con el nombramiento del primer secretario general (Lorenzo Rodríguez), pues dejó de luchar por los derechos de los trabajadores”, remató Salazar.