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Xalapa, Ver.-
De acuerdo con el oncólogo pediatra José de Jesús Loeza Oliva, el diagnóstico oportuno es clave para mejorar las posibilidades de curación en niñas y niños con cáncer, por lo que llamó a madres y padres de familia a estar atentos a los signos de alarma. En el marco del Día Internacional del Cáncer Infantil que se conmemora el 15 de febrero, el experto señaló que en el estado y a nivel mundial, el tipo de cáncer más frecuente en menores es la leucemia. “Leucemias es el número uno, tumores de sistema nervioso central, de la cabeza, y linfomas. En Veracruz lo más común son leucemias, linfomas y tumores germinales”, aseguró. De acuerdo con los datos de la Secretaría de Salud, Veracruz se ubica entre las entidades con mayor incidencia de leucemias infantiles en México, aportando entre el 7% y el 10% de los casos nacionales anuales. Cada año se detectan en el estado entre 150 y 200 nuevos casos de cáncer infantil, de los cuales cerca del 50 al 60% corresponden a leucemia linfoblástica aguda, el tipo más frecuente. El especialista destacó que existen síntomas de alerta que deben llamar la atención de inmediato a las familias, entre ellos los moretones y sangrados sin que el pequeño se lastime o sin causa aparente. De igual forma, dijo que el crecimiento de ganglios sin dolor, sobre todo en el cuello, así como episodios de fiebre recurrente sin explicación, son señales que requieren valoración médica. “Fiebre de origen desconocido es una fiebre en la que el niño no tiene moco, no tiene diarrea, no tiene nada más que la fiebre, cuidado”, agregó, al insistir en la importancia de identificar una fiebre persistente. Otro foco rojo son los dolores de cabeza persistentes, pues ello siempre será un motivo de consulta. “A veces no sabes si es migraña o tiene alguna otra cosa, pero los dolores de cabeza que son de predominio en la noche y que despiertan al niño, que es localizado, que van en aumento, cuidado”, explicó sobre el dolor nocturno progresivo. En el mismo sentido, alertó sobre la presencia de masas en el abdomen. “Eso también es malo, aunque no tenga dolor, si tocan una bolita en la panza, porque normalmente no duelen, es otro dato de alarma”. Loeza Oliva destacó que el cáncer infantil puede presentarse en cualquier etapa del desarrollo. “El cáncer no tiene edad, hay para todos, hemos tenido niños desde dos meses con leucemia hasta 18 años que vemos los pediatras”, dijo al referirse a la edad pediátrica. Por lo anterior, el oncólogo insistió en que ante cualquier sospecha se debe acudir al médico para valoración especializada y referencia con especialistas en oncología pediátrica. “Es mejor ver los datos de alarma y acudir con su médico de confianza, que tenga una capacitación para ello y después referirlo con el médico oncólogo. Es lo más importante para poder hacer un diagnóstico oportuno. El mejor pronóstico para un paciente con cáncer es el diagnóstico oportuno”, insistió. El especialista advirtió que cuando la enfermedad se detecta en etapas avanzadas, las probabilidades de curación son muy pocas. “No es lo mismo, por ejemplo, tener un niño que a lo mejor tuvo un cáncer de testículo y se le quedó ahí, a que se le haya ido a otras partes (...) si se detecta a tiempo, es menos tratamiento, menos complicaciones, menos secuelas y más posibilidades de curarlo”, concluyó.
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