Entre reclamos, Piedra dice encabezar un organismo autónomo que no protege al poder; la oposición no escucha, asume y aplica la de todo es culpa de Calderón
MEMORANDUM 3.-
La presidenta de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), María del Rosario Piedra Ibarra, presentó este lunes su informe de actividades de 2025, en el que afirmó que hay un aumento del número de personas atendidas, pero una reducción de la cantidad de quejas graves, por lo que, señaló, “están reduciéndose las violaciones a derechos humanos” ...¿Será que las víctimas ya no denuncian o no las escucha? Y al indicar que su gestión “no ha sido fácil, porque a cada paso que hemos dado, han querido ponernos freno, han querido desvirtuar nuestro trabajo”, destacó: "Nosotros no tenemos necesidad de generar percepciones para simular que somos autónomos. Lo somos, y lo digo con la frente en alto, respondiéndole a las y los ciudadanos". Frente a diputados y senadores que integran la Comisión Permanente del Congreso de la Unión, sostuvo que el periodo con mayor número de quejas por violaciones vinculadas a desapariciones, ejecuciones y detenciones arbitrarias, se concentró entre 2008 y 2013, "en el contexto de la llamada guerra contra el narco”, prácticas que “han mostrado una tendencia clara a la baja” a partir de 2019, y hoy “las violaciones graves han casi desaparecido del listado de violaciones a derechos humanos más frecuentes entre las autoridades federales”. Mientras que sobre el desempeño de la CNDH, destacó que “se ha consolidado como una de las Instituciones Nacionales de Derechos Humanos con mayor cobertura, productividad y eficiencia de todo el mundo, incluso operando con un presupuesto menor al de organismos homólogos en países desarrollados”. La titular del órgano nacional asistió al recinto legislativo de San Lázaro para presentar ante la Comisión Permanente su informe anual, en el que detalló el incremento del número de personas atendidas, no sólo de manera presencial, sino también por otras vías. Mientras en 2024 fueron atendidas 238 mil 499 personas, para 2025 fueron 238 mil 917, de las que 38 mil 827 fueron escuchadas de manera personal o vía telefónica, además de 54 mil 456 que con las que el contacto fue de manera electrónica, lo que representa 86 por ciento más que el año anterior en esa vía. Añadió que “las solicitudes de intervención de la ciudadanía se han incrementado notablemente, lo que no ha significado, sin embargo, un incremento en las violaciones a derechos humanos”. Agregó que mientras que en 2019 el 87 por ciento de los documentos que ingresaron a la CNDH eran escritos de queja, en 2025 ese porcentaje se redujo al 53.9 por ciento, es decir, 78 mil 572 de 145 mil 634 documentos que recibió. Expuso que en su gestión “se emiten las recomendaciones que se tienen que emitir” y en 2025 fueron 156 Recomendaciones Ordinarias o Particulares y 29 Recomendaciones por Violaciones Graves las emitidas. En los cinco años de su gestión al frente de la Comisión, suman mil 426 recomendaciones emitidas en total. A la par, dijo que entre los documentos de quejas presentados en 2025 y los que se acumularon de ejercicios anteriores, sumaron 23 mil 752 expedientes de presuntas violaciones a derechos humanos. De ellos, 19 mil 259 expedientes se concluyeron; la mayoría se resolvió por conciliación y orientación directa, y solo el 0.77 por ciento se atendió por medio de recomendaciones ordinarias o particulares y por violaciones graves. También, refirió que de acuerdo con el Censo Nacional de los Derechos Humanos Federal y Estatal correspondiente al año 2024, emitido por el INEGI, el número de hechos presuntamente violatorios de derechos humanos cometidos por autoridades federales, y que son competencia de la Comisión Nacional, es menor que en el plano local, y han mostrado además una disminución. “Esta es la realidad que se vive en el país hoy y lo decimos para que se tome nota: están reduciéndose las violaciones a derechos humanos”. Entre los temas que abordó en su mensaje, la presidenta de la CNDH reiteró su llamado a reformar la ley sobre este organismo y perfilarlo como una “Defensoría Nacional de los Derechos del Pueblo” con recomendaciones vinculantes, para establecer la obligación de las autoridades de atenderlas. Asimismo, dice que una de las metas de la Comisión es priorizar la prevención, para evitar que los hechos que generaron dichas recomendaciones, no se repitan, “de manera que la eficacia de la CNDH no se mida por el número de quejas que atiende y por el número de recomendaciones que emite, sino por el número de hechos violatorios que evita”. Desde el inicio de su intervención, Piedra Ibarras refrendó su crítica a la forma en que trabajó la instancia a su cargo en el periodo neoliberal. Fueron tiempos, dijo, en los que se archivaban denuncias, se dejaban pasar meses y hasta años para emitir recomendaciones, se encubrían crímenes de Estado y se miraba hacia otro lado frente al dolor de las víctimas, del que fueron parte, también, los organismos internacionales, los que se supone eran garantes del derecho internacional y que tampoco nada hacían”. En su periodo como presidenta, afirmó que buscan trazar un nuevo camino para "dejar de ser la mascarada que nos heredaron Jorge Carpizo y Carlos Salinas, y para consolidarnos como la Defensoría Nacional de los Derechos del Pueblo”. Después de escuchar las críticas de por parte de las bancadas de oposición en el Congreso, consideró que sus posturas corresponden a una narrativa de esos partidos. Replicó que no “no oyen ni escuchan” los datos que presentó, y “no oyen ni escuchan al pueblo”. En materia de desaparición, enfatizó que se atendieron a 730 familiares de personas desaparecidas y se desplegaron 545 actividades de acompañamiento y atención... Sin embargo las madres buscadoras han denunciado lo contrario y han pedido en varias ocasiones la renuncia de Rosario Piedra.