Aunque Nahle canceló seguro catastrófico, aseguradoras pagaron 11mil 300 mdp por indemnizaciones al cierre del 2025
MEMORANDUM 1.- Aunque la gobernadora Rocío Nahle decidió cancelar el pago del seguro catastrófico, en 2025 Veracruz fue uno de los estados donde las fuertes lluvias de ese año impactaron en las finanzas del sector asegurador. Y es que, de acuerdo con datos de la industria, las inundaciones provocadas por la baja presión del Golfo de México impulsaron un repunte de 70% en los pagos de las aseguradoras en el país por siniestros asociados a riesgos hidrometeorológicos. Las lluvias, concentradas específicamente en Veracruz, dejaron una factura humana y económica que se refleja en las cifras del sector asegurador y en la magnitud de las indemnizaciones pagadas durante 2025. En ese tenor, la Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros (AMIS) informó que, al cierre del 2025, las indemnizaciones por este tipo de eventos sumaron 11,300 millones de pesos. El aumento ocurrió pese a que durante 2025 no se registró ningún huracán catalogado como catastrófico, lo que evidencia el impacto creciente en las finanzas de fenómenos atípicos vinculados a lluvias intensas e inundaciones. Las lluvias extraordinarias afectaron de forma particular a Veracruz, junto con Puebla e Hidalgo, estados que concentraron la mayor parte de los daños asegurados. El fenómeno meteorológico dejó 83 personas fallecidas y 17 desaparecidas en estas entidades, además de Querétaro, según cifras oficiales del Gobierno de México. En términos financieros, estas afectaciones se tradujeron en miles de reportes de siniestros y en una presión inédita sobre las pólizas activas. Cerca del 50% del monto total indemnizado, equivalente a 5,600 millones de pesos, correspondió a daños provocados directamente por las lluvias e inundaciones asociadas a la baja presión del Golfo de México. Estos eventos generaron 3,226 vehículos afectados y 5,052 reportes relacionados con viviendas, pequeñas y medianas empresas y distintos tipos de infraestructura. En total, el episodio dejó 8,278 siniestros asegurados. De ellos, el 61% se concentró en pólizas de daños, que incluyen vivienda, negocios, oficinas e infraestructura estatal, con una cobertura de 4,862 millones de pesos. El 39% restante correspondió a seguros de vehículos, con indemnizaciones por 734 millones de pesos. Dentro de los siniestros sin considerar vehículos, las viviendas encabezaron los reportes. Se contabilizaron 2,578 casos, con pagos por 404 millones de pesos, lo que equivale a un promedio cercano a 157 mil pesos por siniestro, aunque la AMIS precisó que existen daños cubiertos que superan el millón de pesos. En el rubro clasificado como “resto y sin detalle”, que incluye infraestructura federal y estatal, así como activos empresariales, se registraron 2,172 siniestros, con un monto indemnizado de 3,245 millones de pesos. Para la AMIS, el aumento en los pagos refleja dos tendencias: la mayor exposición del país a daños climáticos y una creciente conciencia sobre la necesidad de asegurar bienes. Contar con una póliza no solo protege el patrimonio, sino que facilita una recuperación más rápida tras un evento extremo, especialmente para negocios que, sin seguro, enfrentan mayores dificultades para reanudar operaciones. Así las cosas.