La falta de recursos energéticos afecta en todos los sentidos y también impacta la vida académica: rectora de la Universidad de La Habana, Bloqueo de EU es genocidio
MEMORANDUM 2.- El bloqueo energético que impuso el gobierno de Estados Unidos más que asfixia para el pueblo cubano, “es un genocidio impregnado de perversidad”, aseveró la rectora de la Universidad de La Habana, Miriam Nicado García, y agregó que la falta de recursos energéticos afecta en todos los sentidos y también impacta la vida académica. Pero estas adversidades no cancelan las clases ni la investigación. Si bien desde marzo pasado se optó por la modalidad semipresencial, las actividades no se han detenido. Se decidió aplicar mecanismos para que cerca de 25 mil alumnos continúen sus estudios de licenciatura y posgrado. Todo los procesos productivos se están paralizando, explicó, y eso se encadena con la posibilidad real de tener un curso académico natural, por lo que se decidió que las principales actividades académicas se realicen a escala municipal y también usando las plataformas interactivas. En entrevista detalla que la docencia se imparte mayormente por medio de las plataformas interactivas, “pero hemos situado determinados espacios en los municipios para que cuando un estudiante tiene alguna duda, algún problema por el que desee trasladarse a la dirección universitaria, vaya allí a ese espacio. En cada municipio hay un coordinador de la universidad”, subrayó. La primera mujer rectora de esta universidad cubana admitió que sí ha habido ligera deserción de alumnos, pero, aseguró, los jóvenes están más apegados a su casa de estudios, y esta unidad les permite seguir adelante. La también vicepresidenta de la Unión de Universidades de América Latina y el Caribe (UDUALC) comenta que la situación económica en la isla hace que los estudiantes universitarios no sólo piensen en su formación individual, sino que buscan cómo aportar a la comunidad, además de que un grupo importante también trabaja. De visita en México en ocasión de la 104 reunión ordinaria del consejo ejecutivo de la UDUALC, la rectora de la Universidad de La Habana señaló que una opción habría sido detener totalmente los cursos, pero ello habría alejado a los estudiantes de la posibilidad de aprender, aunque sea en estas circunstancias. El esfuerzo no es sólo estudiantil, añadió: también es de los profesores y trabajadores, quienes ponen su empeño para adaptarse a nuevos esquemas de enseñanza fuera de las aulas. La doctora en ciencias matemáticas apuntó que en su país siempre ha habido afectaciones al proceso educativo, pero tras el bloqueo petrolero se agravaron y los jóvenes no pueden asistir de manera habitual a sus clases, pero con la atención municipal han podido tener una relación más estrecha con ellos. “Pero sí es importante decir que esto no es una manera natural de desempeñar o de desarrollar un curso escolar. La universidad, como todas las universidades, está muy adaptada a que exista sinergia más natural, más cercana entre profesores y estudiantes”, lamentó. La Universidad de La Habana está cerca de cumplir 300 años, cuenta con una matrícula de 25 mil estudiantes, tiene más de 30 carreras profesionales que se imparten en 16 facultades y es una institución que tiene fuertes vínculos con la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), pues las une la inclusión que manejan, la vocación de servir a la sociedad y la formación de profesionales de alto nivel. Tras haber participado en la ceremonia del reconocimiento que la UDUALC entregó a la UNAM con motivo del 475 aniversario de la fundación de la Universidad de México, la rectora de la casa de estudios cubana consideró que en ambas las investigaciones responden a necesidades de la sociedad, del gobierno y al futuro de nuestros países. De hecho, recalcó que la UNAM abrió en la Universidad de La Habana el Centro UNAM-Cuba, lo cual es muestra de la sinergia que tienen.