Tras detención de El Bukanas analistas de seguridad afirman que su 'guerrilla' criminal aún domina la sierra de Veracruz y Puebla
MEMORANDUM 2.- Aunque Roberto de los Santos de Jesús, El Bukanas fue detenido y ya duerme en una celda, de acuerdo con expertos en el tema de seguridad, el corredor que une a la Sierra de Zongolica con el Triángulo Rojo poblano permanece bajo el yugo de una "guerrilla" criminal que ha perfeccionado el modelo de franquicias autónomas. Y es que el surgimiento del grupo delictivo encabezado por el Bukanas es el resultado directo de la atomización de un cartel. Según Víctor Manuel Sánchez Valdés, especialista en seguridad y doctor por el CIDE, esta organización ha logrado consolidar un control territorial que ignora las fronteras estatales. Su dominio se extiende por Córdoba, Orizaba, Acultzingo, Maltrata, Omealca y Tierra Blanca, en Veracruz; penetra en el corazón de Puebla con Tepeaca, Tecamachalco, Cholula y alcanza nodos logísticos en Tlaxcala como Apizaco y Huamantla. Según informes de Lantia Consultores esta estructura ya tiene presencia operativa en cuatro estados: Coahuila, Tamaulipas, Veracruz y Puebla, con incursiones recientes en los límites con Hidalgo detectadas por inteligencia estatal. La detención de figuras clave como Genaro N, alias “El General”, “El Mamer” o “El Secre” no desmanteló las redes de extracción. Los mandos medios y las redes familiares de los líderes presos heredaron los contactos operativos dentro de Pemex. Esta herencia asegura que el flujo de combustible robado sea ininterrumpido. Hoy, el enemigo no tiene un solo rostro mediático; es una red de líderes locales que conocen cada brecha, cada ducto y, sobre todo, cada debilidad de la vigilancia federal en la serranía. El modelo de franquicia y la alianza con otro cartel surgido en Jalisco mutó para sobrevivir. Abandonó la estructura piramidal, fácil de decapitar por el Estado, para adoptar un modelo de células autónomas que operan como franquicias. Este sistema les ha permitido diversificación, expandir sus ingresos hacia el secuestro, el tráfico de migrantes y la producción de cristal. Establecer temporalmente pactos regionales con el Cártel, blindando sus operaciones frente a otros grupos rivales. De paso, el grupo del Bukanas pudo mantener búnkeres de armas largas y flotas de pipas que circulan bajo el amparo de una red de "halconeo" que permanece intacta. Según los analistas, mientras "El Bukanas" espera proceso, el control territorial en la zona de Acultzingo y Maltrata no muestra fisuras. Para la inteligencia estatal, las operaciones del cártel podría ser más difícil de rastrear debido a su desarticulación en pequeñas células. Para el Gobierno de Puebla, su detención fue un hito; para el transportista que cruza las cumbres de Maltrata y sigue pagando derecho de paso, la caída del capo es solo una anécdota en una geografía donde el crimen ya no necesita a un solo jefe para imponer su ley. Así las cosas.