El país está desangrándose, está desecho porque las autoridades de los tres órdenes de gobierno minimizan las desapariciones: activista Tita Radilla
MEMORANDUM 3.- En México persiste la impunidad y en vez de que se hayan reducido desapariciones hay más que hace más de 50 años, menciona activista social Tita Radilla, quien empezó a buscar a su papá Rosendo Radilla, líder social desaparecido durante la llamada “guerra sucia”. Durante un homenaje en su honor, organizado en la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), Iztapalapa, la también vicepresidenta de la Asociación de Familiares de Detenidos Desaparecidos y Víctimas de violaciones a los Derechos Humanos (AFADEM), lamentó que en el territorio nacional “la situación esté gravísima”. Afirma que “el país está desangrándose, está desecho” porque las autoridades de los tres órdenes de gobierno minimizan las desapariciones que suceden a diario, lo cual “es demasiado grave porque todos los días ocurren y cada vez hay más familias que se unen a esta lucha de búsqueda y es muy triste que nada ha podido parar esta situación”. En este homenaje, académicos y buscadoras de familiares criticaron que en estos momentos haya más personas desaparecidas en el país, que cada vez sea más común hallar fosas clandestinas y ya no sea una “barbaridad”, porque la población está normalizando una situación trágica, sin reflexionar que no se trata de una cifra, sino de vidas. A días de la reciente desaparición y feminicidio de las dos estudiantes de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos (UAEM), la profesora especializada en temas de desplazamiento forzado de la UAM, Margarita del Carmen Zárate Vidal, recordó los hechos por los que Rosendo Radilla fue detenido hace más de 50 años cuando iba en autobús desde Chilpancingo hacia Atoyac, en Guerrero y después de eso, nada se sabe de su paradero. A raíz de su desaparición, la maestra Zárate recordó que su hija Tita se dedicó a buscarlo y tras más de cinco décadas de no tener certeza de lo que pasó con su papá, se ha convertido en una defensora de los derechos humanos, además de encabezar diferentes movimientos como marchas, huelgas de hambre, denuncias y exigencias para que aparezcan. En este homenaje, se resaltó que la lucha de Tita se hizo nacional a partir del año 2000, cuando la Comisión Nacional de Derechos Humanos emitió una recomendación donde reconoció la práctica de desaparición forzada como una política de Estado. Recordaron que ese mismo año se creó una fiscalía especial para investigar crímenes del gobierno contra personas luchadoras sociales que investigaría los 532 casos acreditados de personas detenidas y desaparecidas en la guerra sucia, pero esta fiscalía fue desintegrada en 2005.