ASF observa irregularidades por 56 mdp en la Cuenta Pública de 2024 en Papantla, cuando era alcalde el actual Subsecretario de Finanzas de Rocío Nahle
MEMORANDUM 3.- Otro escándalo de corrupción sacude al gobierno estatal luego de que la Auditoría Superior de la Federación (ASF) detectó irregularidades por 56 millones 995 mil 256.52 pesos durante la administración municipal de Eric Domínguez Vázquez, en Papantla, quien se desempeña actualmente como subsecretario de Finanzas del gobierno de Rocío Nahle. De acuerdo con la ASF, se trata de irregularidades derivadas de contratos públicos marcados por simulación de competencia, licitaciones viciadas y una red de empresas vinculadas entre sí. El caso ya no describe errores administrativos, sino un esquema estructurado de saqueo institucional, donde los recursos destinados a infraestructura, caminos, servicios básicos y fiscalización habrían sido canalizados a redes privadas de interés, dejando a la ciudadanía sin obras reales y al erario público severamente dañado. Hay quienes dicen que lo documentado por la ASF no es un hecho aislado, sino la evidencia de una red de corrupción organizada, que hoy compromete directamente a funcionarios en activo y expone una crisis profunda de legalidad, transparencia y rendición de cuentas. Con base en los pliegos oficiales, se ordenó el reintegro de más de 25 millones de pesos por pagos sin pruebas técnicas, sin bitácoras completas ni evidencia de laboratorio; casi 24 millones de pesos en obras carreteras donde las empresas ganadoras tenían nexos legales con sus propias competidoras, lo que anuló cualquier competencia real; y más de 7.6 millones de pesos en auditorías externas donde simplemente no existió evidencia física de los trabajos. Lo más grave no es solo el monto, sino el patrón sistemático: procesos de contratación simulados, competencia falsa, contratos sin respaldo técnico, auditorías fantasmas y recursos públicos sin destino comprobable. A lo anterior se suman señalamientos de que gran parte de la obra pública fue entregada a constructoras ligadas a familiares directos, incluyendo empresas del sobrino de Eric Domínguez, así como la presunta operación del ex secretario de administración de su periodo, Fernando Guzmán Ricaño, quien habría beneficiado a amigos y allegados con contratos a cambio de porcentajes económicos, en contubernio con la tesorería municipal. Así las cosas al interior de la Cuarta Transformación. Y eso que dicen que ya no hay corrupción.