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XALAPA.- En un acto que ha generado nuevamente polémica, el precandidato único a la primera fórmula al Senado por la coalición Fuerza y Corazón por Veracruz, Manuel Huerta Ladrón de Guevara, tuvo un desaire con la alcaldesa de Rafael Delgado, Alejandra Enríquez, al negarse a tomarse una fotografía con ella. No es la primera vez que la alcaldesa suplente experimenta un desaire por parte del exfuncionario federal y es que se debe recordar que con anterioridad, durante la inauguración del Banco del Bienestar en Jalapilla, Huerta Ladrón de Guevara se retiró sin participar en las festividades, evidenciando las presuntas condiciones desfavorables de las calles y criticando la falta de asistencia de la población. Durante su regreso a Rafael Delgado, Manuel Huerta quiso destacar nuevamente que las condiciones de las calles no han mejorado y señala la persistencia de un gobierno deficiente, nepotismo y prácticas de asignación de obras basadas en compadrazgo y amiguismo. Es cuanto menos curioso que Huerta Ladrón de Guevara destaque la persistencia del nepotismo y prácticas cuestionables en la administración de Enríquez, pero hasta el momento haya evitado abordar los recientes escándalos de corrupción que involucran a los hijos del presidente Andrés Manuel López Obrador, evidenciados por investigaciones periodísticas, como las que presenta semana a semana Carlos Loret de Mola en su noticiario en Latinus. Esta omisión demuestra la hipocresía pero sobre todo la incongruencia del exdelegado de Bienestar sobre la selectividad de sus críticas al señalar ciertos casos de nepotismo mientras ignora otros más cercanos. Además, las críticas deberían también apuntar hacia la falta de transparencia en el gobierno de Cuitláhuac García, resaltando la ausencia de licitaciones para las constructoras interesadas en realizar obras, siendo otorgadas por asignación directa a empresas con vínculos con los funcionarios estatales y el propio gobernador. El episodio en Rafael Delgado Huerta subraya la importancia de la coherencia y la transparencia en la arena política, llamando a los actores políticos a tratar de manera equitativa las problemáticas relacionadas con la corrupción y el nepotismo en todas las instancias gubernamentales, sin importar de quien se trate.
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