|
|
Foto:
.
|
XALAPA.- Fiel a su previsible costumbre, el Gobernador Cuitláhuac García sugiere la posibilidad de que la reciente manifestación de los trabajadores sindicalizados de Veracruz en su contra haya sido instigada por líderes sindicales que buscan ganar simpatía entre sus adherentes, por lo que les echa la culpa por la influencia de dichos liderazgos en la movilización de los empleados y señala (en tono amenazante) que se investigará cualquier posible intervención externa. Y es que el gobernante atribuye el retraso en los pagos a un desfase en los depósitos y destaca que su administración ya ha cumplido con el compromiso pendiente. Asegura que el gobierno dispone del flujo de efectivo necesario para cubrir estas obligaciones y garantiza que se están tomando las medidas necesarias para evitar futuros contratiempos de esta naturaleza. El gobernador informa que los pagos se llevaron a cabo de manera escalonada a diversas dependencias desde el pasado mes de diciembre, pero, en el caso particular de Servicios de Salud de Veracruz (Sesver), el pago programado para el lunes experimentó un retraso, concretándose finalmente el miércoles. Pese a sus explicaciones, hay quienes señalan que esta situación refleja la falta de previsión y una gestión ineficiente como ha sido la marca de la casa característica de este gobierno. Alegan que los retrasos en los pagos afectan directamente a los trabajadores, generando incertidumbre económica y descontento laboral. La mayoría de los sectores de la sociedad han expresado su desconfianza respecto a la capacidad de la administración de García Jiménez para gestionar adecuadamente los recursos y cumplir con sus responsabilidades gubernamentales, particularmente cuestionando la falta de transparencia en la comunicación sobre estos problemas financieros los cuales exigen una rendición de cuentas más detallada.
|