| Emma, de 2 años, necesita cirugía, pero hospitales de cuatro estados no la reciben porque están saturados. | ||||||
| Una niña de dos años necesita una cirugía por complicaciones de la hidrocefalia, Emma lleva 24 días internada en el hospital Aurelio Valdivieso de Oaxaca. | ||||||
| Domingo 28 de Enero de 2024 | ||||||
| Por: animalpolitico.com | ||||||
Estos 24 días hacen ver lejanos los planes que tenían de inscribirla al kínder en febrero y cumplirle el deseo de tener una mochila de Masha y el oso, su caricatura favorita. Ahora la niña no sonríe, ha perdido peso y ya no tiene su pelo negro y liso que enmarcaba sus ojos grandes, los médicos tuvieron que raparla para las revisiones. Se ve tan frágil como cuando nació. América ha tenido que dormir en la calle afuera del hospital Aurelio Valdivieso, de Oaxaca, las noches en que no le alcanza para pagar los 70 pesos del albergue que está a unas cuadras, porque su casa está en el municipio de Huajuapan de León, a tres horas de distancia. Mientras que su hija Adamaris, de 23 años, madre de la pequeña ha pasado día y noche en la silla contigua a la cuna. A veces la abuela entra al hospital a cuidarla para que la mamá pueda salir a comer algo o a bañarse. Luego cada una regresa a su sitio sin siquiera tener tiempo para llorar juntas o intercambiar consuelo. Aún así, ninguna de esas penurias representa un sacrificio. “Estaría el tiempo que fuera necesario con tal de que estuviera bien”, dice América. Pero la situación de Emma ha empeorado y la desesperación es cada vez más grande. “A donde tenga que ir, lo haré porque mi nena merece vivir. Es valiente, no se rinde”, escribe América a través de un chat para suplicar ayuda. Los médicos le dijeron que Emma necesita ser operada para intervenir una de las cavidades del cerebro que está tapada a causa de un quiste. El líquido acumulado ya le está haciendo una “bolita” en el cráneo que no deja de crecer, por eso la cirugía es urgente. Pero en el hospital Valdivieso no tienen el equipo necesario ni especialistas que puedan hacerla. Desde el miércoles 24 de enero, los médicos han buscado el traslado de la pequeña Emma a un hospital de tercer nivel, como el de la Niñez Oaxaqueña, el Hospital Infantil, o el Nacional de Pediatría en la Ciudad de México. También intentaron en Puebla y Querétaro, pero hasta el momento no lo han conseguido. Algunos, ya respondieron que están rebasados y no podrían recibirla. Otros ni siquiera han atendido la petición. Se trata de hospitales financiados, en mayor parte, por la Federación, pero que han sufrido los estragos de los recortes presupuestales debido a la “política de austeridad” del presidente Andrés Manuel López Obrador. “Los ahorros” que tanto ha empujado el mandatario, se tradujeron en menos presupuesto para lugares como el Hospital Infantil de México Federico Gómez que ha tenido el mayor recorte presupuestal de los últimos 10 años, en 2022, con mil 997 millones de pesos, mientras que en 2018 tuvo 2 mil 315 millones de pesos. Mientras que el Instituto Nacional de Pediatría también ha sufrido mayores recortes en la administración de López Obrador. Pasó de tener 2 mil 519 millones de pesos en 2018, a 2 mil 369 millones de pesos en 2022, de acuerdo con el Análisis “Tesofe, Fonsabi y la simulación del gasto en salud: análisis anual 2022”, de México Evalúa. Mientras tanto, América y Adamaris no saben a quién recurrir, ni qué hacer para lograr esa operación. Adamaris solo tiene el apoyo de América porque el padre de su hija no se hizo cargo. Ninguna tiene seguridad social, por eso dio a luz en junio de 2021 en el Hospital Aurelio Valdivieso que depende de la Secretaría de Salud, y que atiende a la población más vulnerable. “Por parte del personal, por parte de los médicos, siempre ha sido para nosotros buena atención, pero de hecho sí, que hay muchas carencias en verdad. No se dan abasto”, dice América. Desde el nacimiento de Emma han vivido en carne propia los efectos de las decisiones de “austeridad” del gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador, como la de eliminar el Seguro Popular, que financiaba las consultas, tratamientos y cirugías otorgadas en hospitales como el Aurelio Valdivieso. Por eso es que ahora, sin esos recursos, el hospital no tiene medicamentos, ni personal necesario para atender la demanda. Además de estar rebasados por la cantidad de pacientes de todo el estado que llegan ahí, las familias deben comprar medicinas o pagar los estudios que no pueden hacer dentro del hospital. Cuando Emma nació requirió estudios especializados que le costaron 9 mil pesos, recuerda América, pero gracias a ellos, los médicos pudieron detectarle la hidrocefalia que padecía en grado leve, lo cual le permitiría tener una vida normal, pero requería una operación para colocarle una válvula que drenara el líquido del cerebro. Sin embargo, en ese momento el hospital no tenía neurocirujano que pudiera operarla. Justamente en ese periodo, cuenta Emma, despidieron a varios especialistas por falta de recursos. Tuvieron que esperar un año, para que la niña fue intervenida en el Hospital de la Niñez Oaxaqueña, de especialidad. Ocurrió en noviembre del año pasado y evolucionó bien las semanas siguientes, pero luego comenzó con una fiebre incontrolable que asustó a su madre, Adamari. La llevó al centro de salud de su comunidad, Huajuapan de León, pero le dijeron que la niña necesitaba atención más especializada, por eso es que nuevamente llegó al hospital Aurelio Valdivieso. En estos 23 días, la niña ha sido sometida a varios estudios, como tomografía, y cultivos, pero también ha requerido medicamentos que el hospital no tiene, además de solventar los gastos de estar ahí, aún en la calle, cuenta América. “Entre medicamentos en esos días, la estancia y los gastos –porque Oaxaca es muy caro– llevo como 10 mil pesos. De hecho queríamos rentar un lugarcito para poder venir a quedarnos, pero nos lo estaban dando en 3 mil 500 en una semana ¡imagínese! Y hasta la comida es cara. Va usted a comprar una torta, un agua, el traslado, o para bañarse, para cargar el celular, para todo es un gasto y a veces no se tiene. Yo tengo que irme a trabajar y volver a regresar para traer algo. Y entre la familia nos cooperamos, hay que ver cómo”. Para América y su hija, lo más importante es conseguir la operación de Emma, pero su petición para el resto de familias que también pasan las noches en la calle en espera de sus pacientes es que los gobiernos atendieran las necesidades. “Más que nada nuestro presidente, que hemos sabido que ha venido, pero a veces digo ‘bueno, viene ¿y sí sabe las necesidades?’, porque son muchas las necesidades en los hospitales, en la educación. Ojalá se enfocaran un poquito más, porque nada más vienen cuando son las votaciones (que a lo mejor ya pronto ya los vamos a ver por acá), pero que vinieran afuera de un hospital a platicar con la gente y ver qué necesidades tiene porque son muchas”. Por: Nayeli Roldán @nayaroldan |
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