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XALAPA.- La auditora general Delia González Cobos ha revelado cifras preocupantes sobre el presunto desvío de recursos en Veracruz, destacando la presentación de 351 denuncias por un monto exorbitante de más de 35 mil millones de pesos desde 2007 hasta la fecha; sin embargo, hay quienes se preguntan si estas acciones representan un verdadero esfuerzo por combatir la corrupción o simplemente una fachada para dar la impresión de que se está haciendo algo al respecto. De las 171 denuncias presentadas durante la actual administración, que ascienden a más de 849 millones de pesos, cabe preguntarse si se trata de casos aislados o si revelan una problemática sistémica arraigada en las estructuras gubernamentales de antaño. Además, resulta inquietante que, pese a las denuncias, aún persista la impunidad y no se haya logrado la recuperación efectiva de los recursos públicos desviados. Máxime, si se tiene en cuenta que se habla de administraciones que datan desde el 2007. ¿Realmente el Órgano de Fiscalización Superior del Estado de Veracruz es una institución modelo, como se pretende hacer creer, o simplemente se trata de una imagen cuidadosamente construida para ocultar la realidad de las cuentas emanadas del gobierno morenista que encabeza Cuitláhuac García? Es necesario cuestionar la transparencia en el manejo de las denuncias y la recuperación de los presuntos recursos desviados. La sociedad veracruzana merece respuestas claras y acciones contundentes para combatir la corrupción y garantizar la integridad en la gestión de los recursos públicos; sin embargo, hasta que no se vean resultados tangibles y se garantice la rendición de cuentas, persistirá la incertidumbre sobre la verdadera efectividad de los esfuerzos anticorrupción en el estado.
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