XALAPA.- El día de ayer, los ciudadanos de Villa Aldama se levantaron en protesta ante el Palacio Municipal, exigiendo la destitución de la alcaldesa Guadalupe Romero Sánchez. Las acusaciones de presunto desvío de recursos a obras inconclusas o por realizarse han desatado un clamor popular en contra de la presidenta municipal. En una conferencia ofrecida por el síndico Fidel Hernández Gutiérrez y dos regidores del municipio, revelaron las declaraciones preocupantes de la alcaldesa durante una sesión de cabildo. Según estas declaraciones, la presidenta no parece tener reparo en violentar la ley de pagos y procedimientos en materia de obra pública. Los ediles también denunciaron que se les ha negado información sobre el manejo de finanzas en el municipio, lo que les ha impedido cumplir con sus funciones correctamente. Como precedente, cabe recordar que el propio Tribunal Electoral falló a su favor, reconociendo que la alcaldesa obstaculiza su labor, y desestimó las denuncias de violencia política presentadas por la presidenta. Ante estas irregularidades, los funcionarios municipales han hecho un llamado urgente al Congreso del Estado y al Órgano de Fiscalización Superior para que intervengan en el caso. Además, han solicitado auditorías para esclarecer la situación de las cuentas y la obra pública, pero lamentablemente aún no han recibido respuesta. Su objetivo es claro: que se aclaren las cosas, que se trabaje en beneficio de los habitantes de Villa Aldama y, sobre todo, que se respete la ley. Por otra parte, la alcaldesa emitió un comunicado culpando al diputado local morenista, Paul Martínez Marie, de ser el instigador detrás de estas movilizaciones en su contra. Esta historia está lejos de terminar pero lo que queda claro es que el expriista últimamente es protagonista de historias polémicas o donde es señalado como corrupto, por lo que no sería descabellado poner atención a las denuncias que la alcaldesa hace públicas. La lucha contra la corrupción y la transparencia en la gestión pública son demandas legítimas de la ciudadanía, y es responsabilidad de las autoridades atenderlas con seriedad y diligencia, pero es importante que, en el supuesto caso de que haya intervención del exterior, la ciudadanía supiera discernir y no se dejaran manipular por un sujeto que es ampliamente conocido como traidor.
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