XALAPA.- En un intento por recuperar terreno político ante el posible descalabro que podría sufrir su candidata oficialista a la presidencia de la república, Claudia Sheinbaum, el presidente Andrés Manuel López Obrador ha decidido tomar medidas drásticas. Consciente de la importancia de ganar votos, ha instruido a la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) para que presente un informe detallado sobre sus investigaciones, incluyendo aquellas relacionadas con su propia familia, ministros de la Corte y expresidentes. En su mañanera, desde Palacio Nacional, López Obrador anuncia esta decisión, destacando que el objetivo principal es mostrar al público el trabajo realizado por la UIF, aunque sin necesidad de presentar denuncias formales; sin embargo, la inclusión de su propia familia en las investigaciones refleja un intento desesperado por demostrar transparencia y neutralidad, especialmente en medio de un clima político turbulento; sobre todo, teniendo en cuenta el avance de la pérdida de confianza de la ciudadanía hacia su gobierno. Además, el presidente revela que se dará a conocer el progreso de la investigación sobre Genaro García Luna, exsecretario de Seguridad Pública de Felipe Calderón, como parte de los esfuerzos por combatir la corrupción y la impunidad en el país. Eso sí, reitera nuevamente que no se presentarán denuncias contra ex presidentes, a pesar de las consultas previas realizadas (y que fueron una total pérdida de tiempo y de recursos) ya que no arrojaron resultados vinculantes. La decisión de acatar la orden de la Suprema Corte para entregar información sobre el sistema Pegasus, utilizado en el pasado para espiar a periodistas y políticos, también es parte de esta estrategia de recuperación de apoyo electoral. López Obrador busca demostrar su compromiso con la transparencia y la protección de los derechos civiles, en un intento por impulsar la imagen de su gobierno y fortalecer las posibilidades electorales de su partido, Morena, en un contexto político en el cual el pueblo de México se siente completamente agotado de su discurso divisor e ineficiente.
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