XALAPA.- Para lo que ha quedado Hipólito Deschamps Espino Barros. Y es que el candidato de Movimiento Ciudadano a la gubernatura de Veracruz, no deja de hacer el ridículo. Respondiendo a las críticas que el dirigente del PAN, Federico Salomón Molina, le dirigió hace unos días, el emecista asegura que no dejará de repartir efectivo como parte de su estrategia política. Las críticas surgieron luego de que un video que se viralizó en redes sociales mostrara a Deschamps comprando productos a comerciantes locales en Alvarado, pagándoles con billetes de 500 pesos. Salomón Molina lo acusó de dañar la dignidad de las personas al intentar ganar simpatía mediante la entrega de dádivas, calificándolo de manipulador social. Ante estas críticas, Deschamps quiso intentar defender sus acciones, afirmando que desde hace tiempo se dedica a ayudar a la población de esta manera. En ese sentido asegura que seguirá recorriendo los municipios de Veracruz para comprar productos de los ciudadanos y que no está violando la ley electoral ni cometiendo algún delito. Deschamps hizo hincapié en que las opiniones de los "políticos rancios" no le preocupan y que continuará con su labor, mostrándose tranquilo y asegurando que su partido, Movimiento Ciudadano, está en crecimiento y será una fuerza política relevante a nivel nacional y estatal; sin embargo, llaman la atención estas declaraciones que han generado controversia, ya que algunos consideran que al repartir dinero de esta manera, Deschamps se está autoretratando como un político contradictorio, posiblemente reconociendo prácticas que él mismo llevaba a cabo cuando militaba en el PAN. Lo anterior, obviando las interrogantes que surgen sobre la procedencia del dinero que reparte y si es obtenido de manera lícita. Habría que decirle que no se confunda: el político rancio es él copiando el modus operandi de Morena.
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