XALAPA.- Vaya que es cínico el exgobernador de Veracruz, Javier Duarte de Ochoa. En su ya nada sorprendente postura servil hacia el gobierno de la 4T, Duarte ha levantado la voz nuevamente para criticar lo que considera una “falta de integridad y transparencia” dentro del panismo veracruzano. ¡Ahora resulta que le preocupan los intereses de la militancia blanquiazul! Desde prisión, y a través de sus redes sociales, Duarte ha expresado su desaprobación ante la reciente designación de candidaturas en ese partido, especialmente en lo que respecta a sus enemigos políticos, la familia Yunes. Recordando sus propias predicciones sobre la candidatura al Senado de la República por Veracruz, en la que anticipó la participación de los hermanos Miguel Ángel y Fernando Yunes Márquez, Duarte se muestra muy indignado por lo que considera un acto de “sumisión” hacia los intereses de la familia Yunes. Él ha de saber muy bien lo que habla, puesto que cada oportunidad que tiene no la desaprovecha para ser altavoz del partido en el gobierno; no obstante, y hasta el momento, sus desesperados intentos para alcanzar un acuerdo que lo saque de prisión no han encontrado eco. Aunque es extra oficial, según algunas informaciones surgidas este fin de semana, el organismo de candidaturas y procesos internos de Acción Nacional ha acreditado la candidatura titular a Miguel Ángel Yunes Márquez, con la suplencia de su padre, Miguel Ángel Yunes Linares. El delincuente confeso ha quedado como una caricatura de sí mismo, ya que absolutamente nadie en Veracruz, menos aún el panismo, podría tomar en serio o escuchar sus “consejos”. Aún no le cabe en la cabeza que es absolutamente repudiado, por lo que debería asumir su condición de delincuente condenado por delitos graves y dejar en paz a los veracruzanos.
|