XALAPA.- Los pleitos al interior del ayuntamiento de Villa Aldama parecen no tener fin. En esta ocasión la tensión escaló a nuevas alturas con la denuncia de los ediles que acusan a la alcaldesa Guadalupe Romero Sánchez de obstruir el acceso de la ciudadanía a las sesiones de Cabildo, utilizando la fuerza de la Policía Municipal para restringir la entrada. Según el síndico Fidel Hernández Gutiérrez, en una rueda de prensa celebrada el viernes 23 de febrero en Xalapa, elementos de la Policía Municipal impidieron el acceso tanto a representantes de medios de comunicación como a ciudadanos interesados en asistir a la sesión extraordinaria de Cabildo. Este acto provocó la molestia de los ediles, quienes abandonaron la sesión en señal de protesta. Los conflictos se originaron a raíz de solicitudes de transparencia y auditorías al ayuntamiento, realizadas por los propios funcionarios, quienes denuncian irregularidades en el manejo de los recursos económicos; sin embargo, esta información les ha sido negada por la alcaldesa. En ese sentido, el síndico informa que tenían previsto realizar cuatro sesiones de Cabildo para abordar temas como el corte de caja, el estado financiero, avance de obras y la propuesta de transparencia; no obstante, el acceso al Palacio Municipal, nuevamente, fue restringido por instrucciones de la alcaldesa, lo que impidió la entrada incluso a reporteros que buscaban cubrir la sesión. Los ediles han solicitado una auditoría al Órgano de Fiscalización Superior (Orfis) para deslindar responsabilidades y han señalado la necesidad de una auditoría especial de obra. Además, han recurrido al Tribunal Electoral de Veracruz (TEV) en busca de transparencia en el manejo de los recursos, ya que desconocen la magnitud del presunto daño patrimonial. La situación en Villa Aldama evidencia la ingobernabilidad que se vive al interior de la alcaldía que lleva mucho tiempo dividida. Hay que recordar que hace no mucho se vivió otro episodio polémico cuando la alcaldesa denunció ante el OPLE haber sido víctima de violencia política, simbólica y económica por parte de sus compañeros ediles. Mientras tanto, la ciudadanía padece las consecuencias de los desacuerdos entre las autoridades municipales que fueron elegidas, precisamente, para ponerse a trabajar.
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