XALAPA.- Los números no mienten: la deuda bancaria del Gobierno de Veracruz al término del actual sexenio apenas mostrará un leve declive de cuatro millones de pesos. Aunque en el 2018 se registraba en 47 mil 836 millones de pesos, las proyecciones de la Secretaría de Finanzas y Planeación (Sefiplan) indican que para finales del 2024 se situará en 47 mil 832 millones de pesos, una reducción apenas perceptible en términos financieros. El titular de la Sefiplan, José Luis Lima Franco, ha hecho alarde de una reestructuración de la deuda pública que, según él, ha mejorado las condiciones de pago en la entidad; sin embargo, este supuesto progreso se traduce únicamente en cuatro millones de pesos menos pagados al capital, según los datos proporcionados por la misma institución que él preside. En un intento por justificar su gestión, Lima Franco ha difundido un video en sus redes sociales explicando los pasivos del gobierno estatal. En él, resalta supuestos abonos al capital, orden financiero y mejores tasas de interés; no obstante, no se menciona el peso que esta deuda tendrá en las próximas administraciones estatales, mismas que deberán afrontar pagos considerables de intereses a partir del tercer año de su gestión. Aunque Lima Franco niegue que Cuitláhuac haya endeudado a Veracruz, argumentando un supuesto control de gasto y austeridad, la realidad es que la deuda bancaria apenas ha mostrado una reducción mínima. Por lo pronto, todo parece indicar que los funcionarios estatales están tratando de hacer un control de daños ante el caos evidente que persiste en la entidad; sobre todo, el propio el titular de Finanzas después de sus últimos ejercicios de honestidad en los que reconocía que la entidad sí había sido endeudada a pesar de contradecir los dichos de su jefe, el gobernador del estado. ¿Habrá habido jalón de orejas?
|