XALAPA.- Hace ya diez años, concretamente el 14 y 16 de marzo de 2014, Antonio de Jesús Viveros Ladrón de Guevara y Argenis Yosimar Pensado Barrera desaparecieron en Vega de Alatorre y Xalapa, respectivamente. Una década después, sus familias continúan exigiendo justicia en medio de la desesperación y el dolor. Desde la Plaza Lerdo de Xalapa, los familiares de los desaparecidos emitieron un comunicado esta mañana, describiendo cómo han vivido una década de "larga espera, dolor contenido, noches de insomnio e incertidumbre", mientras las autoridades han fallado en proporcionar respuestas concretas. Según las familias, los agentes del ministerio público han revictimizado y criminalizado a los desaparecidos, pasando las investigaciones de mano en mano sin establecer una línea clara de acción. Aseguran que las autoridades han minimizado su sufrimiento y han aprovechado su dolor para sus propios intereses. En ese sentido, exigen a la Fiscalía General del Estado que investigue el caso de manera exhaustiva y sancione a los responsables. A pesar de una reunión programada con las autoridades esta tarde, las familias expresaron su desconfianza y su escepticismo, afirmando que ya no creen en las promesas vacías de las autoridades. Además, criticaron la falta de estrategias de búsqueda efectivas por parte de la Comisión de Búsqueda, señalando que parecen esperar que algún día encuentren a sus seres queridos en una fosa clandestina. Ante esta dolorosa efeméride, las familias rechazaron la simulación y la negligencia de las autoridades, y señalaron al gobernador del estado, Cuitláhuac García Jiménez por no cumplir con sus promesas de ayuda. Agradecieron a la ciudadanía el apoyo brindado hacia sus familias reafirmando su determinación de continuar la búsqueda de sus hijos desaparecidos. "¡Vivos se los llevaron, vivos los queremos!", concluyeron, manteniendo viva la esperanza de reunirse con sus seres queridos algún día.
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