XALAPA.- El obispo de la Diócesis de Orizaba, monseñor Eduardo Cervantes Merino, ha emitido un llamado urgente a las autoridades para que refuercen la seguridad en la región, luego de haber sido víctima de un asalto a mano armada junto con más de una decena de ciudadanos en la autopista 150D, en los límites entre los Estados de Puebla y Veracruz. En un vídeo difundido en la página oficial del periódico Buena Noticia, medio oficial de la Diócesis de Orizaba, el prelado narró la experiencia vivida durante el asalto, donde resaltó la dificultad de aplicar la estrategia de "abrazos no balazos" del presidente Andrés Manuel López Obrador cuando uno está siendo sometido con las manos en alto. Cervantes Merino, quien ha perdonado a sus agresores y ha pedido por su conversión, destacó la necesidad de que las autoridades realicen su trabajo en materia de seguridad, así como de que la sociedad participe activamente en la construcción de un entorno más seguro y humano. El líder religioso, en el contexto de la Pascua del Señor, subrayó que ni la violencia tiene la última palabra, y llamó a vivir como hermanos, como hijos de Dios, con el objetivo de construir un mundo más humano y fraterno. La inseguridad está desbordada en la entidad y prácticamente no queda un sector de la sociedad que no se haya visto afectado, gracias a la ineptitud del gobernador, Cuitláhuac García.
|