Gobierno de Veracruz convencido del pleno respeto y protección a los derechos humanos en el caso de Ernestina Ascencio: Ricardo Ahued
MEMORANDUM 2.- Luego de la sentencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) sobre el caso de la muerte de la mujer indígena Ernestina Ascencio Rosario, en la sierra de Zongolica, en Veracruz, el secretario de Gobierno, Ricardo Ahued Bardahuil, informó que asistió a una reunión de trabajo en la Secretaría de Gobernación para ver las acciones a tomar sobre la sentencia. El funcionario estatal señaló que desde el Gobierno del Estado están convencidos del pleno respeto y la protección a los derechos humanos. La señora Ernestina Ascencio Rosario era una mujer indígena náhuatl monolingüe que, al momento de los hechos, tenía 73 años y era reconocida como una persona sabia y portadora de experiencia en la comunidad de Tetlalzinga, ubicada en el municipio de Soledad Atzompa, en la Sierra de Zongolica. En esta región, caracterizada por prácticas históricas de discriminación, altos índices de pobreza, marginación y exclusión social, tuvieron lugar varios casos de violencia contra mujeres indígenas en el contexto del proceso de militarización derivado de la estrategia de lucha contra el narcotráfico desarrollada por el Estado desde 2006. El 24 de febrero de 2007, la base de operaciones "García", del 63 Batallón de Infantería del Ejército instaló un campamento en la comunidad de Tetlalzinga. Al día siguiente, la señora Ascencio Rosario fue encontrada por su hija Martha Inés Ascencio a aproximadamente 300 metros de la base de operaciones, tirada en una loma, en grave estado de salud, con el rebozo amarrado. La señora Ernestina afirmó ante los presentes que soldados la habían amarrado, le taparon la boca y la violaron. Los familiares trasladaron a la señora Ascencio Rosario en busca de atención médica durante cerca de 10 horas. Tras acudir infructuosamente a la Unidad de Medicina Rural (que se encontraba cerrada por ser domingo), a la casa de una enfermera y a un hospital particular, la señora Ernestina ingresó al Hospital Regional de Río Blanco, donde falleció a las 6:30 horas del 26 de febrero de 2007, antes de poder ser intervenida quirúrgicamente. El hospital carecía de intérpretes al náhuatl.