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XALAPA.- Prueba de que en el gobierno morenista de Veracruz todos se tapan con la misma cobija y se protege el abuso policiaco, es que a pesar de que la jueza Angélica Sánchez Hernández acusó en medios nacionales haber sufrido tortura de parte de "un grupo especial" de policías que la detuvo como si fuera "hermana del Chapo", el gobernador Cuitláhuac García Jiménez insistió que los elementos policiacos que participaron en la detención y retención de la jueza no serán investigados. "Bueno, si ella se califica así, pues yo qué puedo decir. No voy a decir nada, que lo diga en juicio", dijo García con su acostumbrado estilo de evadir los señalamientos directos. Lo cierto es que el gobernador descartó que se vaya a realizar una investigación sobre las circunstancias que rodearon su detención el lunes pasado, tras ser acusada de haber cometido presuntos actos de corrupción. Esto por supuestamente mantener "comunicación indirecta" con la defensa de Itiel "N", alias "Compa playa", presunto responsable del asesinato del diputado Juan Carlos Molina Palacios, y a quien liberó el pasado sábado en cumplimiento de un amparo federal. "Quiere que estemos mediáticamente porque esa es su estrategia de defensa, entonces no. Que se inicien los juicios, en los juicios ella tiene que presentarse a declarar, tiene que seguir la investigación a la que está sujeta y ahí podrá ella hacer sus alegatos", sostuvo. Sin embargo, como ocurrió el pasado lunes, el mandatario se negó a informar de qué es exactamente de lo que se le acusa a la jueza de control. "No voy a intercambiar alegatos en los medios porque una cosa dice en medios y otra cosa está en los juicios", aseguró. Cuestionado sobre si el proceso de detención fue apegado a derecho, el mandatario dijo que lo ha sido "a grado tal que está siguiendo su caso en libertad".
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