Un premio nobel no es cualquier premio, en eso estamos de acuerdo todos.
Es un galardón que se le entrega a personas o instituciones por sus contribuciones sobresalientes a la humanidad en áreas como la física, química, fisiología, ciencias económicas, medicina, literatura, y por la paz desde 1968, otorgado anualmente por instituciones suecas y noruegas basándose en el testamento de Alfred Nobel, inventor sueco que creo los premios para recompensar avances que beneficien a la sociedad.
Independientemente que, en tratándose del premio nobel por la paz hay discusiones mundiales, porque se ha prestado a la manipulación de los lideres de las grandes potencias económicas y militares para otorgárselo a personas que nada han contribuido para impulsar la paz en el orbe, sino que son peones de sus intereses expansionistas, lo cierto es que nunca, desde que tengo uso de razón, había visto la humillación de una premiada con ese galardón, que asiste por la puerta de atrás a la casa blanca, para írselo a obsequiar al que se siente el nuevo emperador del planeta.
No, María Corina Machado no se desprendió del tan importante premio para, en una acción multitudinaria en Caracas Venezuela, otorgárselo a su pueblo, por las que dice luchar y entregar su vida de ser necesario, y/o a los familiares de las victimas por las que se ha envuelto en la bandera bolivariana para pedirle al presidente Trump, desde hace años, una invasión a su patria. No, va y entrega el trofeo al que tanto lo exigió desde antes que se lo dieran a ella, para ver si en una de esas éste rectifica y la impone como presidenta de Venezuela, porque se siente traicionada por él, al no haberlo hecho.
Esta es solo la humillación mayor, la mas indigna desde luego, pero hay otra, que por su escasa altura de miras no le importo, que no deja de ser penosa y desvergonzada, dado que el residente de la Casa Blanca no la recibió como debe recibir a los premios nobeles y jefes de estado, por la puerta de honor de esa residencia oficial, sino por la puerta donde entran los visitantes que van a recorrer y conocer la Casa Blanca. Para ser mas precisos, por donde entregan los paquetes de Amazon, sin ningún asomo de respeto a lo que tanto habían trabajado muchos lideres de la derecha en el mundo para que le dieran a la señora Corina Machado el premio nobel de la paz.
Nos guste o no ella tenía hasta ese momento el galardón de la paz en el mundo, y permite y acepta una humillación colectiva
propinada por el que públicamente admitió, después del golpe dado la noche del 3 de enero, que la democracia en esa nación sudamericana le importa un bledo, un soberano cacahuate. ¡Que fue por el petróleo que tiene Venezuela!
Solo falta ver, en la visita que la nueva amiga de Trump -Delcy Rodríguez- realice a Washington, donde y como la recibe el presidente estadounidense, para que María Corina, esa que vanaglorian millones de personas en el mundo, compruebe que el imperio no tiene mas que intereses. |
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