No puede soslayarse la clase de trogloditas que en algunas partes gobiernan; como el presidente de Francia Emmanuel Macro, quien instó a la Unión Europea a armarse ¡para evitar la guerra! Y aunque ya no dijo nada de enviar tropas a Ucrania, declaró que seguiría apoyando a Zelensky.
Dicen los rumores que circulan ya por todos lados, que anda enojado por lo que le sacaron de su esposa, que es un hombre trans y quiere borrar las evidencias.
Ya todos sabemos que acatando las propuestas de la señora Sheinbaum, el Senado, por unanimidad aprobó la entrada de militares armados a México…
Pero como dijo ayer Don Sata: Lo bueno es que seguimos siendo una nación libre, soberana e independiente. ¿Qué si no?
Ya he citado a Francisco el VI señor de La Roché; más conocido como LaRochefoucauld (1613 - 1680) quien dijo: “Los hombres no vivirían mucho tiempo en sociedad, si no se engañaran los unos a los otros”. Pero; ¿por qué es ese comportamiento?...
Como la inmensa, inmensa, inmensa mayoría de los seres humanos, no se conocen a sí mismos. No saben ni quienes son; ni mucho menos a qué vinieron a este mundo…
Entonces se la pasan fantaseando, inventando un mundo de mentiras para hacer quedar bien al personaje que representan; cuando en realidad no son ellos, podría decirse que son hipócritas; pero no…
El problema es que no saben a dónde van; pero quieren ser los protagonistas de la vida, cuando no son protagonistas de sí mismos. Y es un hecho que nadie da lo que no tiene…
Aunque de cierta manera y en cierta medida, se puede excluir al impredecible mundo femenino, que cambia conforme a la reina de la noche La Luna…
Podría decirse que afortunadamente. Porque la magia de esta vida es entenderlas. Desde pequeñas son fantásticas. Pero imprevisible. Se necesita ser un genio para entenderlas; o amarlas mucho tal como son, y ya. No hay más…
Pero no se puede soslayar, que atrás de cada gran hombre, siempre hay una mujer. Empezando por quién lo parió…
Sin embargo, es relativamente fácil saber quién no es “auténtico”. Es cuestión de observar hasta de reojo, a los que no se aceptan a sí mismos, porque finalmente no saben quienes son, se disfrazan para tratar de aceptarse ellos mismos, pensando que así los aceptarán los demás. Cuando andar a la moda es no distinguirse. Pero en fin…
Un ejemplo…
Los gordos no se aceptan como son y se disfrazan con ropas sueltas para tratar de aceptarse a sí mismos. Todos, antes de salir a la calle, se dan el “visto bueno” ante un espejo. Otros se hacen cirugía plástica, bótox y esas cosas, porque no se aceptan como son, como están…
Algunas mujeres hasta se transforman. Otras, la inmensa, inmensa, inmensa minoría, son como son; y punto. No andan queriendo quedar bien con nadie. Doña Ángela Merkel -mis respetos Señora-…
Cuando las personas son auténticas, se aceptan a sí mismas y aceptan su realidad. No cambian de ropa todos los días, ni se restiran el pelo para no verse como son, chinas…
Doña Ángela Merkel, se aceptó como es; y el mundo la aceptó a ella. Porque, encima de todo, el mundo, por principio, y muy curiosamente, rechaza las mentiras…
En los niños es muy claro, ellos dicen la verdad. Hasta que el mal ejemplo los lleva a imitar a los mayores y caer en el insano mundo de las mentiras, porque mentir, es patológico…
Hay una regla de oro. Si no dices mentiras, las cosas siempre salen bien. Y acerca de ello…
“La Verdad, es lo que es común a todos los hombres de todos los tiempos; lo demás, son sólo puntos de vista”. Pitágoras (569 – 475)
Por lo que la señora Sheinbaum tuvo toda la razón al declarar: “nosotros no construimos verdades”. Toda vez que viniendo del Gobierno, se construyen mentiras, falsedades, engaños…
Y todo viene a colación, porque la cabecita fría, que ya no aguanta la presión y cada vez se calienta más, se defiende atacando a Genaro García Luna y a Felipe Calderón. Utilizando sus palabras: “Ya déjelos en paz”.
Y nos vemos mañana, si el Sol me presta vida.
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