Aquí, en nuestro México lindo y querido; ya no hay mucho que comentar. Viene la arrebatinga por ganarse el honor de servir a la Patria. Los periodicazos, las denuncias y las descalificaciones estarán a la orden del día...
Se ha comentado varias veces en este espacio, que los dados ya estaban echados; que ya no había nada que hacer. Y si se observa que la señora -que nos cuesta a los mexicanos 1,5 millones de pesos cada año para vivir en Palacio Nacional- se pone sola la soga al cuello, lo confirma...
Primero. Fue a reunirse en España con personajes reconocidos de i$quierda, perdón, de izquierda -es que todos los de izquierda son ricos, por eso vino el error- es decir, declarándose así abiertamente como socialista; como si esa fuera la voluntad del pueblo...
Para después, evidenciarse sin tapujos, como abiertamente protectora de narcos, negándose a extraditar a EE.UU. al “amadísimo” Gobernador con licencia Rubén Rocha Moya...
A quien el pueblo mostró cuánto lo querían, que salieron a las calles como si fuera carnaval, a festejar su licencia al cargo por 30 días; que finalmente se pasan rápido. Pero. Sabiendo cómo se las gastan estos morenos...
Ante la falta de pruebas que exigen a Washington sean presentadas, porque las sobradas evidencias no son suficientes. Que nadie se extrañe, que al hombre lo vayan a encontrar muerto en su residencia...
Pues antes de traicionar al hermano de su Jefe -el otro hermano es Adán Augusto- prefirió volarse la cabeza con una escopeta. Que le dejó el rostro, tan desfigurado, irreconocible vaya, que las autoridades prefirieron no mostrarlo a los medios, por respeto a los deudos. Y tan tan, tan...
Solo que vivir escondiéndose; y luego que el dinero no se puede ocultar y comienzan a vivir de una manera que llama la atención; además, con el miedo de que algún día le caigan, no debe de ser una vida nada agradable...
Todos creen que no los van a detener; aunque tarde o temprano los detienen. Y ese es precisamente el miedo que los hace actuar de manera sospechosa...
Si se tragaron completito el “suicidio” de Jeffrey Epstein para no tener que rendir cuentas ante la justicia, y que abriera la boca en relación a su amigo Trump ¿por qué no habrían de creer en el suicidio del buen amigo Rubén Rocha...
Pero por lo pronto, un buen presente para quitar las penas, sería una gran caja de chocolates del Bienestar, acompañada de una buena dotación de papel de baño; porque les va hacer falta a los morenos...
Pero insisto; no aprovechar esta vergonzosa y dolorosa coyuntura para cambiar el fracasado modelo democrático. Para cuando menos, regresar a la República. Y sobre todo, no volver a dejar en manos de una sola persona el destino de la Patria...
Porque, si se continúa por el mismo camino de la democracia y los partidos políticos, no se podrá llegar a un final distinto.
Internacionalmente...
Se espera que Washington sufra la peor y más clara derrota militar de su historia; y que los judíos sionistas paguen todo el mal que han hecho, y vean caer de nueva cuenta el muro donde vayan a lamentar su controvertida existencia...
Finalmente, de acuerdo a sus disparatadas creencias, no sería la primera vez que su Dio$$$ se arrepintiera de haber creado semejantes entes, y decida desaparecerlos del mapa...
Si una vez ya los mató a todos ahogándolos. Y la otra, que les salió tan mala como la primera, haciendo que les lloviera fuego y azufre. Que ahora los desaparezca a manos de los palestinos, sería un castigo ejemplar para ver si así entienden que no son sus hijos consentidos...
Como tampoco aquí se entendió, que los “Abrazos, no balazos” era la señal de lo que venía...
¡Total! Que, si la trasnochada comunista no entrega a los delincuentes, los gringos vienen por ellos; a pesar de que cada mañana se repite que no permitirá que fuerzas extranjeras pisen nuestro territorio -y menos si ella no se entera-. “defendemos la soberanía” dice; pero no dice que de los cárteles
Toda vez, que de permitirlo; los capos a los que protege, le pueden reclamar que estaría entregando a la Patria, cuando el territorio ya se les había entregado a ellos. ¡Y eso no se vale!
Y nos vemos mañana, si el Sol me presta vida.
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