Los grupos más radicales en Estados Unidos afirman que su principal socio comercial, es también el principal aliado de su mayor enemigo económico, en una guerra de baja intensidad que ha dejado más de un millón de muertos en Estados Unidos. Desgraciadamente Andrés Manuel con su apoyo a las organizaciones criminales en su sexenio, no hizo más que alimentar esa idea.
Recordemos un poquito el origen de esta idea en las guerras del Opio: Las guerras del opio entre Inglaterra y China fueron causadas por el conflicto comercial derivado del contrabando británico de opio en territorio chino, que desestabilizó la economía y salud pública del país asiático. China intentó frenar el tráfico, pero el Imperio Británico respondió con fuerza militar para proteger sus intereses comerciales.
China exportaba té, seda y porcelana a Europa, pero importaba muy poco. El Reino Unido tenía un déficit comercial con China y buscaba una mercancía que equilibrara la balanza. Gran Bretaña comenzó a vender opio producido en la India británica a comerciantes chinos. El consumo de opio se disparó en China, generando una grave crisis de salud pública y pérdida de productividad. El gobierno de la dinastía Qing intentó prohibir el comercio y consumo de opio. En 1839, el comisionado imperial Lin Zexu confiscó y destruyó grandes cantidades de opio británico en Cantón.
El Reino Unido utilizó la acción china como pretexto, pues era una agresión contra sus intereses comerciales. En 1839 comenzó la Primera Guerra del Opio, que culminó con la derrota china y la firma del Tratado de Nankín (1842). Hubo una segunda guerra del opio, entre 1856 y 1860, originada por nuevos conflictos diplomáticos y comerciales. Francia se unió a los ingleses contra China. Esta guerra terminó con el tratado de Tianjin, y la convención de Pekín, que ampliaron aún más los privilegios de las potencias occidentales. Las consecuencias fueron:
Cesión de Hong Kong al Reino Unido. Apertura forzada de puertos chinos al comercio occidental. Legalización del opio en China por tratados impuestos. Debilitamiento del poder imperial chino, que marcó el inicio del llamado “siglo de humillación”.
Falta otro antecedente para comprender la preocupación de los norteamericanos. En la Segunda Guerra Mundial murieron alrededor de 405,399 militares estadounidenses; en conflictos posteriores las cifras fueron menores, aunque significativas (Vietnam: 58,220; Corea: 36,574; Irak: 4,418; Afganistán: 2,461). En contraste, las muertes por fentanilo en EE.UU. superan las 72,000 anuales y ya acumulan más de un millón desde finales de los años noventa, superando ampliamente las bajas militares de todas las guerras modernas. Tendencia: El fentanilo es hoy la principal causa de muertes por sobredosis en EE.UU., más letal que cualquier otra droga.
El problema de la drogadicción en Estados Unidos es enorme: Total de muertes por sobredosis (todas las drogas): Entre 2015 y 2025, las muertes anuales oscilaron entre 52,000 y 110,900, con un pico en 2022. Estimado acumulado 2015–2025: Aproximadamente 850,000–900,000 muertes por drogas distintas al fentanilo (heroína, cocaína, metanfetaminas, medicamentos recetados, etc.). Tendencia: Aunque el fentanilo domina, otras drogas siguen causando decenas de miles de muertes cada año. Usuarios actuales de drogas ilegales: Aproximadamente 37 millones de personas. Adictos (dependencia clínica): Se estima que 20–25 millones sufren trastornos por uso de sustancias, incluyendo opioides, cocaína, metanfetaminas y marihuana. Impacto social: Más de la mitad de los estadounidenses mayores de 12 años han probado drogas ilícitas al menos una vez.
Estados Unidos con sus derechos y libertades, ha permitido, incluso por intereses comerciales (recordemos el oxicodin), que un porcentaje importante de su población sea consumidora habitual de drogas. Existe la sospecha de que el gobierno americano, a través de la DEA administra el flujo de esas drogas, para evitar dos riesgos muy importantes, el primero, es la rebelión de esos millones de personas que si dejaran de recibir su dosis podrían generar un riesgo social muy importante dentro del país. La segunda, es que si es el gobierno el que controla el flujo, evita la violencia tan conocida en México de las organizaciones criminales que como todo negocio, tienen el impulso natural de crecer hacia otros mercados, y otros nichos de negocio.
El sector más radical de la derecha racista siempre ha visto a México como un enemigo potencial. Ahora con la salida de un nuevo libro al mercado, se alimenta la idea de que México promueve la migración ilegal a Estados Unidos, buscando recuperar territorios vía la repoblación con mexicanos de esos territorios. Se le acusa también de intervenir en la política interna de EE UU, mediante el uso de los 53 consulados y la embajada, a favor de los demócratas.
La acusación más grave viene de la supuesta complicidad de las autoridades mexicanas, las organizaciones criminales, y los exportadores chinos de precursores de fentanilo, con el fin de inundar los mercados de droga americanos, y lograr causar más muertes que en cualquier guerra en la que ha participado Estados Unidos en la era moderna. México como instrumento de la venganza china por las guerras del Opio.
La política de abrazos no balazos, y la negación de existencia de laboratorios para elaborar fentanilo en México durante el sexenio anterior, ha puesto a México en entredicho, pues la política fue equivocada y la mentira confirmada por el hecho de que durante el gobierno de Claudia Sheinbaum (octubre 2024–diciembre 2025) se han desmantelado aproximadamente 1,887 laboratorios clandestinos de drogas sintéticas, incluidos los de fentanilo, con un promedio de cuatro al día. En los primeros meses de su administración se reportó la destrucción específica de 139 laboratorios vinculados al fentanilo.
La presión del gobierno del presidente Trump, y la clasificación como organizaciones terroristas a ciertos cárteles se explican con las cifras y datos anteriormente citados. De ser verdad que el gobierno americano desea también echarle el guante a los narco políticos mexicanos, la decisión de la presidenta Sheimbaun al respecto tendrá consecuencias en el presente y futuro de la relación. Si cede, tendrá conflictos con el residente de la Chingada y con el ala dura de su partido que se ha beneficiado de las asociaciones político-criminales; si no cede pondrá en riesgo la propia existencia de su gobierno, debido a la enorme dependencia energética y alimentaria que tiene México de las importaciones de Estados Unidos. El dilema ahí queda y veremos el desenlace.
https://www.facebook.com/jose.miguel.cobian.elias.2025
@jmcmex
https://www.facebook.com/ELBALDONDECOBIAN/
https://josecobian.blogspot.com/2026/01/blog-post_30.html
|
|