La economía mexicana está entre las primeras del planeta, pero eso no se traduce en una población mayoritariamente favorecida por el bienestar. Según ciertas encuestas, la presidente de México es una de las mujeres más poderosas de este mundo, sin embargo, encuentra serias dificultades para encontrar el consenso a su favor dentro de su propio partido, en donde con frecuencia le oponen serios obstáculos que le impiden sus propósitos. Aunque por muy poderosa que fuere, el empuje de las circunstancias delimita ese poder e incluso le evitan cumplir lo ofrecido. Es preciso advertirlo en la obra pública mexicana acotada por la escasez de recursos financieros, y muy prominentemente por un síndrome muy característico del subdesarrollo: la corrupción, la ineficiencia y el ahí se va. Eso sí, en nuestro caso, Hecho en México.
En la última semana de diciembre el gobierno chino inauguró el túnel Shengli, el más largo del mundo, con una extensión de 22,13 kilómetros en una autopista trazada sobre zona sísmica pero técnicamente preparada para ese efecto. Tuvo un periodo de construcción de cinco años, con trazado total de 324,7 kilómetros para la que se invirtieron 46.700 millones de yuanes, equivalentes a unos 6.630 millones de dólares. Es una de las infraestructuras más complejas entre las muchas de ese país. Da grima si ejercemos la autocritica y nos observamos en ese espejo, al recordar que el túnel sumergido bajo el rio Coatzacoalcos anunciado en 2004 por el gobierno de Miguel Alemán Velasco, iniciado en el de Fidel Herrera (quien lo presumió declarándolo como una obra de ingeniería de punta que asombraba a toda Latinoamérica), durante el gobierno de Duarte de Ochoa se supo más de los desajustes presupuestales que de sus avances y finalmente fue inaugurado por el gobierno de Yunes Linares. Esa obra tiene un largo de 1.14 kilómetros, de los cuales 696 metros están bajo el rio y al final costó poco más de 5 mil millones de pesos, aunque originalmente se evaluó en 1200 millones. Durante el gobierno de Peña Nieto se inicio el proyecto del Tren Interurbano de Toluca a la CDMX el 1 de diciembre de 2012, para 2025 se habían invertido 123 mil millones de pesos, ni Peña ni López Obrador lo concluyeron, será este gobierno al que corresponda inaugurarlo. Para la construcción del Tren Maya se estimaba una inversión de 130 mil millones de pesos, pero ya inaugurado supera los 600 mil millones de pesos, y sumando porque hasta ahora no es rentable. Ya se iniciaron los trabajos de, construcción del Tren a Querétaro y más vale no arriesgar ninguna fecha de conclusión, que seguramente no será la planeada. Y para seguir abatiendo el ánimo, sin sello de sadismo, concluyamos en que el túnel entre Francia e Inglaterra, bajo el Canal de la Mancha, se llevó menos tiempo que el sumergido bajo el rio Coatzacoalcos. Y en nuestra aldea jarocha, en todo 2025 no se concluyeron los trabajos de rehabilitación del tramo carretero entre Isla y Santiago Tuxtla, y los pobladores de Catemaco, Juan Diaz Covarrubias y Acayucan siguen a la espera de la rehabilitación de su tramo carretero, que según se iba a reencarpetar, para cuyo efecto en varios puntos se levantó lo asfaltado y así continúa. Dinero hay entonces algo falla. |
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